Envíos gratis por compras superiores a $400.000

Sagrado Corazón de Jesús

símbolo del amor infinito, fiel y misericordioso de Cristo hacia toda la humanidad.

Representa la entrega total de Jesús, su ternura, su sufrimiento por nuestra salvación y su deseo de que todos los hombres vivan en comunión con Él. Su corazón es también un llamado a la conversión, a la oración y a responder al amor de Dios con un corazón abierto y lleno de fe.

Breve historia

La devoción se difundió gracias a Santa Margarita María Alacoque en el siglo XVII. Jesús le reveló Su corazón ardiente de amor y misericordia, mostrando que Su deseo es que todos los corazones confíen en Él, especialmente en los momentos de dolor, debilidad y necesidad de consuelo.

Beneficios de la devoción
Acercarse al Sagrado Corazón de Jesús nos ayuda a:
Reconocer y confiar en el amor infinito de Dios.
Recibir consuelo, paz y fortaleza en medio de las dificultades.
Entregarle nuestras preocupaciones, cargas y deseos más profundos.
Ser transformados por Su amor, aprendiendo a vivir con compasión y esperanza.
Recordar que Su amor nos acompaña siempre, guiándonos de la mano de Dios.
Llevar un accesorio del Sagrado Corazón de Jesús es un recordatorio diario de que Su corazón late por cada uno de nosotros, ofreciéndonos protección, guía y un amor que nunca falla.

12 promesas del Sagrado Corazón:

1. Les daré todas las gracias para su estado
2. Pondré paz en sus familias.
3. Las consolaré en todas sus aflicciones
4. Seré su refugio seguro durante la vida y, sobre todo, en la hora de la muerte.
5. Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.
6. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón sea expuesta y venerada.
7. Los pecadores hallarán en mi corazón la fuente, el océano infinito de la misericordia.
8. Las almas tibias se volverán fervorosas.
9. Las almas fervorosas se elevarán a gran perfección.
10. Daré a los sacerdotes la gracia y el talento de mover los corazones más empedernidos.
11. Las personas que propaguen esta devoción, tendrán su nombre escrito en mi corazón, y jamás será borrado de Él.
12. Les prometo en el exceso de mi misericordia, que mi amor todopoderoso concederá a todos aquellos que comulgaren por nueve primeros viernes consecutivos, la gracia de la perseverancia final; no morirán sin mi gracia, ni sin la recepción de los santos sacramentos. Mi corazón será su seguro refugio en aquél momento supremo.